Por las rendijas: la historia a contrapelo

Carlos San Juan Victoria*

 

Hay sucesos que a través de su reconstrucción cuidadosa y su reflexión pueden convertirse en rendijas para mirar otra historia. Con sus reflexiones sobre la lucha callejera en Chile, Viviana Bravo abre una hendedura para comprender de otra manera la historia contemporánea en Santiago de Chile y en otras ciudades. En un escenario donde las transiciones a la democracia son ocupadas de forma exclusiva y excluyente por partidos, instituciones y personajes, recupera la riqueza y las aportaciones del conflicto social abierto. Se trata del "ciclo de rebelión con distintos ritmos y etapas entre mayo de 1983 y octubre de 1987 conocido como las Jornadas Nacionales de Protesta". Diez años después del sangriento golpe que descabezó a la sociedad civil y a la sociedad política chilena, resurgen miles que vuelven a rehacer las grandes avenidas por donde transitará la democracia. De ahí puede surgir la posibilidad de otra narración y otro sentido de la historia. Hay en su búsqueda tres aspectos que me interesa subrayar, por sus aportaciones a otra historia en Latinoamérica.

 

Primero hacia la necesaria revisión y crítica de la "normalidad democrática" y sus propias versiones del pasado, donde el conflicto, las irrupciones populares y sus convergencias plurales son resignificadas hasta neutralizarlas. Tal vez alcancen a ser nota al pie, antecedente incluso heroico, que preludió, se dice, lo que ahora existe. Para decir de inmediato que en el nuevo entorno institucional democrático sus estallidos no tienen sentido. Se configuran ahora como peligro del máximo enemigo de estas instituciones si se asocian al populismo de líderes carismáticos. Con ello se niega la potencia transformadora de origen de esas irrupciones, su autonomía, y se les intenta aislar y desprestigiar en el presente. En un doble movimiento negador se les reduce a emoción primaria, a gritos y destrucción; y luego se podan sus críticas intensas al orden vivido y se desprestigian sus intentos por esbozar otros modos del existir colectivo. Queda un espantajo que las fuerzas del orden agitan cada vez que se sienten en peligro. En México su caso más paradigmático, no único, fue la APPO y la toma de la ciudad de Oaxaca en 2006.

 

El trabajo de Viviana Bravo reconstruye la lucha callejera como un proceso histórico donde se escuchan las voces de sus protagonistas. Sugiere líneas de continuidad en un gran arco que atraviesa el siglo XX, donde las expresiones sociales, de naturaleza discontinua, van formando herencias intangibles que orientan su hacer y su pensar y, a la vez, ubican en ese proceso los momentos de invención y creatividad. Coloca a la revuelta callejera en un prisma complejo donde se advierten sus muchas facetas: su potencia transformadora que altera la vida cotidiana y sus códigos de dominación, el combate por las calles y su resignificación simbólica, la creación de geografías urbanas por donde fluye la energía colectiva y que en ocasiones realizan democratizaciones de la vida social en la urbe. Pero también corren los afluentes que enriquecen las subjetividades en acto. La experiencia de un "estar juntos" con sus propósitos colectivos, el rehacer de tradiciones y la invención de formas de actuar, el brotar de asociativismos y el nuevo vigor para organizaciones históricas. Es una potencia en acto que hace aflorar saberes de la acción y de la organización. Es un surtidor de epistemes y de posibilidades nuevas de interpretación de lo que ocurre. En el caso mexicano, la movilización colectiva tomó por asalto dos ámbitos de poder desde hace cuarenta años y en continuo forcejeo con las autoridades en turno: el corredor financiero de Reforma y el Zócalo: la sede del gran dinero y del poder político fue tomado por cientos de manifestaciones callejeras y su flujo continuo ha vitalizado la pluralidad social y cultural a la fecha. También las opciones de transformación y de comprensión "desde abajo" se asocian a estos torrentes a lo largo y ancho de la geografía del país.

 

Por último, el trabajo fresco e imaginativo de Viviana nos ayuda a mantener y fortalecer el diálogo de la América nuestra, desde esta avanzada norteña del sur que es México. Su apuesta a la historia comparada entre ciudades de la América Latina se sustenta en muchos ecos que en las praxis y en la producción intelectual afloran. Es una necesidad de los actores sociales y de las reflexiones en torno a sus quehaceres, y el ingrediente necesario para ir avanzando, de manera continental, en una historia latinoamericana a contrapelo.



* Dirección de Estudios Históricos, INAH. 
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En opinión del autor, el trabajo de Viviana Bravo reconstruye la lucha callejera como un proceso histórico donde se escuchan las voces de sus protagonistas. Sugiere líneas de continuidad en un gran arco que atraviesa el siglo XX donde las expresiones sociales, de naturaleza discontinua, van formando herencias intangibles que orientan su hacer y su pensar, y a la vez ubican en ese proceso los momentos de invención y creatividad. Coloca a la revuelta callejera en un prisma complejo donde se advierten sus muchas facetas: su potencia transformadora que altera la vida cotidiana y sus códigos de dominación, el combate por las calles y su resignificación simbólica, la creación de geografías urbanas por donde fluye la energía colectiva y que en ocasiones realizan democratizaciones de la vida social en la urbe.

Palabras clave: revuelta callejera, geografía urbana, colectivo, herencia intangible, proceso histórico.

 

Abstract

In the author’s opinion, Viviana Bravo’s work reconstructs street protest as a historical process where the voices of its leading figures are heard. He suggests lines of continuity in an arc spanning the twentieth century, in which social expressions, which are discontinuous in nature, form intangible legacies that shape action and thought, at the same time they situate moments of invention and creativity in the process. He places public protest in a complex prism revealing its many facets: its transformative potential that alters daily life and its codes of domination, struggle to control the streets and its symbolic re-signification, and the creation of urban geographies where collective energy flows and occasionally affects the democratization of social life in cities.

Keywords: street protest, urban geography, collective, intangible legacy, historical process.

 

 

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