Hilarión Frías y la revista La Independencia Médica

Beatriz Lucía Cano Sánchez*

Caricatura de H. Frías en La Patria Ilustrada (1890). Fuente: Boletín de la Biblioteca Nacional de México, año 3, núm. 8, 2021.

 

En la década de 1830 del siglo XIX mexicano acontecieron eventos relevantes en el sector médico que dieron paso al nacimiento de la clínica moderna. En un rápido recuento sobresale:

 

  • Se clausuró la Real y Pontificia Universidad (creada en el virreinato) y, por ende, cerró también la Facultad de Medicina.
  • A partir de ese cierre académico quedó en el olvido el antiguo concepto de enfermedad apoyado en la teoría humoral, para dar paso a la clínica moderna, antecedente de la medicina científica.
  • Entre las publicaciones de la medicina moderna, se fundaron periódicos y revistas que presentaban los adelantos de la clínica, la enseñanza, la práctica médica y el desarrollo de especialidades, además de reflejar el pensamiento de la época, siendo una de las destacadas el semanario La Independencia Médica, a finales del siglo XIX, donde fue redactor y director Hilarión Frías, pero: ¿quién fue este personaje?

 

En busca de Hilarión Frías

José Hilarión Rafael Jesús de los Dolores Frías y Soto nació en octubre de 1831, en Santiago de Querétaro, Querétaro, dentro de un numeroso seno familiar que conjugaba a su padre Mariano Frías Múgica, de tendencias liberales, y su madre Antonia Soto, sumamente religiosa. Hilarión y sus once hermanos siguieron los pasos del padre, pese a que la madre los trató de educar en un ambiente más conservador.

 


Familia numerosa en el siglo XIX. Fuente: https://www.timetoast.com/timelines/evolucion-del-concepto-de-familia-en-colombia


Colegio de San Ignacio de Loyola (interior) en Querétaro, Qro, ca. 1915. Fuente: https://www.mediateca.inah.gob.mx/repositorio/islandora/object/fotografia:320112

 

Como miembro de la élite en la capital queretana, Hilarión se educó en los colegios de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, que pasaron al clero regular tras la expulsión jesuita en 1767. El Colegio de San Ignacio de Loyola era antiguo (establecido en 1625), además, ambos planteles eran reconocidos por sus estudios de latín, filosofía y teología dogmáticas, al grado que se les conocía como la “antorcha del Bajío”.


Plaza de Santo Domingo en la ciudad de México, siglo XIX. (El edificio de la escuela de Medicina se observa en el centro de la imagen). Fuente: http://www.revistaimagenes.esteticas.unam.mx/amor_y_dedicacion_a_escena.

 

Ya de joven, en 1848 Hilarión solicitó ingresar a la Escuela de Medicina de la ciudad de México, pero debido a los cambios en los planes de estudios cursó materias faltantes, motivo por el que se inscribió en la escuela preparatoria en enero de 1849 y concluyó esta etapa en octubre del mismo año, cursando adicionalmente las materias de francés y botánica, que eran parte del plan obligatorio. Hilarión era un estudiante aplicado. En cartas académicas, sus profesores evaluaron su capacidad escolar; por ejemplo, Andrés Fuentes mencionó: “Hilarión bajo mi tutela, se portó con suma honradez y cumplió con exactitud las comisiones de regla”; por su parte, fray Miguel de Loaria señaló: “Hilarión observó una conducta moral irreprensible”.

 

En enero de 1850 se inscribió en el primer año de medicina. Ignacio Durán, director del plantel permitió su inscripción, pese a ya estar cerrado el plazo de matrícula y pendiente aún la aprobación del curso de botánica.

 

En la Escuela de Medicina, H. Frías fue discípulo de Rafael Lucio, José María Vértiz, Miguel Jiménez y Luis Muñoz, médicos reconocidos como de gran categoría. De ellos, su principal mentor fue Lucio, quien lo invitó a hacer su práctica médica en el Hospital de San Lázaro, motivo por el que no debe sorprender que Hilarión fuera tiempo después su colaborador durante la guerra en contra de la intervención francesa (1862 a 1867).

 


De izq. a der.: Rafael Lucio, José María Vértiz, Miguel Jiménez y Luis Muñoz, siglo XIX. Fuente: Martha E. Rodríguez, Academia Nacional de Medicina de México. Notas históricas, México, ANMM / Permanyer, 2018

 

Durante su estancia en la Escuela de Medicina, Hilarión convivió con literatos ahí reunidos y que formaban la Academia de San Juan de Letrán, de la que él también formó parte. No se conoce la fecha de su admisión en esta academia, ni la composición que presentó para ser admitido, pero se constata que a partir de 1849 fue un asiduo asistente a las sesiones. De esos años son sus primeros artículos publicados en la ciudad de México (que aparecieron en El Sol y en La Revista Universal) y en los que, según sus posteriores críticos, abundaba la “incorrección” y la “verba”, estilo que modificó conforme incursionó en la controversia periodística, y que se percibe con mayor dominio en otras publicaciones, como por ejemplo en La Independencia Médica.

 

H. Frías concluyó sus estudios de medicina en octubre de 1855, y a inicios del año siguiente tramitó su examen general de medicina y cirugía, mismo que presentó en mayo de 1856. Después de graduarse, ocupó el cargo de secretario de Gobierno en Querétaro, cuando el general José María Arteaga fue nombrado gobernador y comandante militar de Querétaro en julio de 1857. De hecho, en 1862 ocupaba el cargo de secretario de gobierno del general.

 

En los primeros meses de 1863, Hilarión fue nombrado jefe político de San Juan del Río, Querétaro, y su puesto como secretario lo ocupó su hermano Luciano. Ante el avance en el país de las fuerzas intervencionistas francesas, H. Frías solicitó su reincorporación al ejército, y fue nombrado coronel de la infantería auxiliar, y en noviembre de 1863 se le ordenó incorporarse a las fuerzas de Manuel Doblado, acuarteladas en Guadalajara, Jalisco. H. Frías acompañó al general Arteaga cuando éste fue designado general en jefe del Ejército de Occidente.

 

En mayo de 1867, en Querétaro, terminó la aventura imperialista de Maximiliano en México, quien entregó su espada al general Mariano Escobedo. Por su parte, H. Frías fue elegido, en ese mismo año, diputado por el primer distrito electoral de Querétaro, razón por la cual tuvo que desplazarse a la ciudad de México, D. F.


Combate en el cerro de San Gregorio (Sitio de Querétaro, 14 de marzo de 1867). Fuente: http://tlamatqui.blogspot.com/2014/03/cambate-en-el-cerro-de-san-gregorio.html


Triunfo del ejército de la República en la Toma de Querétaro, Qro. Fuente: http://www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/5/15051867.html

 

Durante la Guerra de Reforma (1858-1861) y de Intervención francesa (1862-1867), H. Frías participó como miembro activo en el bando liberal. Fue un personaje polifacético: lo mismo tomaba la pluma para divulgar el quehacer médico y debatir asuntos políticos, como también empuñaba las armas contra los invasores franceses. H. Frías quizá no alcanzó el brillo de otros personajes de su generación, tales como Guillermo Prieto, Ignacio Ramírez, Vicente Riva Palacio, José Tomás de Cuéllar, Manuel Orozco y Berra, entre otros, pero dejó un amplio legado integrado por traducciones, artículos periodísticos, obras históricas, literarias y poéticas.

 

La revista la Independencia Médica

De vuelta al tema de la diversidad de publicaciones del siglo XIX referentes a la clínica, la enseñanza, la práctica médica y el desarrollo de especialidades de la época, en 1880 se fundó el semanario La Independencia Médica, con sede editorial en México, D. F., y con corresponsalías en algunos estados del país. El Dr. Fernando Malanco y Vargas fue su primer director, e H. Frías con su pluma fue uno de los colaboradores.


Portada del primer ejemplar de La Independencia Médica. Fuente: La Independencia Médica, 1 de mayo de 1880.


Izquierda: Hilarión Frías y Soto. Fuente: http://radioinah.blogspot.com/2016/07/beatriz-cano-hilarion-frias-y-soto.html;  derecha: Francisco Patiño. Fuente:https://wellcomecollection.org/works?query=%22Pati%C3%B1o%2C%20Francisco.%22


Portada de La Independencia Médica. Fuente: La Independencia Médica, 15 de agosto de 1881, p. 1.

 

En la edición del 15 de agosto de 1881, el doctor Malanco se despide de la dirección para hacerse cargo de la tesorería de la publicación y presenta de forma sucinta a la nueva dirección compartida: “El Dr. Hilarión Frías, bien conocido por su talento, y el Dr. Francisco Patiño, ventajosamente reputado por su instrucción”. Por su parte, H. Frías en la nueva dirección señala:

 

cuidaremos de dar a luz lo más notable que produzcan la Escuela Médica Nacional y las escuelas extranjeras, con especial preferencia a los escritos de médicos mexicanos. Y aunque nuestra publicación jamás tocará los asuntos políticos del país, y de ello hacemos una protesta formal, frecuentemente tendremos que ocuparnos de aquellos asuntos oficiales que en alguna manera se rocen con las ciencias médicas.

Semblanza biográfica del Dr. Lavista, publicada por F. Patiño en La Independencia Médica. Dr. Rafael Lavista y Rebollar. Fuentes: La Independencia Médica, 22 de agosto de 1881, p. 1. https://mediateca.inah.gob.mx/repositorio/islandora/object/fotografia:405968

 

En La Independencia Médica, además de reportar temas referentes a diversos e interesantes avances contemporáneos de esa época sobre las ciencias médicas, los directores presentaban breves semblanzas biográficas de algunos destacados médicos mexicanos, como podemos ver en la edición del 22 de agosto de 1881, Francisco Patiño escribió sobre el Dr. Rafael Lavista, por su parte, Hilarión Frías, hizo lo propio sobre el Dr. Eduardo Liceaga, en la edición del 1 de mayo de 1882.


Editorial en el Boletín de La Independencia Médica, publicada por H. Frías en el semanario. Fuente: La Independencia Médica, 1 de septiembre de 1881, p. 1.

 

En las páginas de La Independencia Médica había una sección, el Boletín de La Independencia Médica, que reportaba tópicos del sector médico en esa época, en la edición del 1 de septiembre de 1881, Hilarión Frías hace señalamientos a una dependencia pública: “Desgraciadamente no sólo las cosas guardan el mismo estado que tenían antes, sino podemos augurar al Sr. Secretario de la Gobernación que si con todo el valor de un hombre honrado no confiesa que extravió su camino y toma otro, producirá en la Beneficencia un caos, un desorden y una desorganización...”, después cuestiona el nombramiento de Juan de D. Peza, un joven poeta entonces, como funcionario a cargo de hospitales:

 

Pero no porque el Sr. Peza pueda escribir un magnífico artículo o una muy bella oda, podrá con igual facilidad ocuparse de un petitorio farmacéutico, ni de la oscurísima contabilidad de la proveeduría, ni calcular 18 ¾ de centavo estimados para el gasto de cada enfermo, de cómo no podrán salir las jeringas de una sala, ni las sábanas de una enfermería.


“El anfiteatro inaugurado por el Dr. Liceaga”, crónica publicada por H. Frías en La Independencia Médica. Dr. Eduardo Liceaga Torres. Fuentes: La Independencia Médica, 22 de mayo de 1882, p. 1. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:PSM_V87_D176_Eduardo_Liceaga.png.

 

En La Independencia Médica, H. Frías reportaba también actividades institucionales del sector médico, en la edición del 22 de mayo de 1882, en la sección Boletín de la La Independencia Médica, hizo una breve crónica del acto de inauguración de un anfiteatro que se iba a ocupar como consultorio público en el Hospital de Niños, inauguración encabezada por el Dr. Eduardo Liceaga, mismo que le escribió una carta de invitación a H. Frías, quien “tan eficazmente ha cooperado a la realización de esta mejora”, según palabras del propio Dr. Liceaga.

 

Hilarión polígrafo

H. Frías, como político y como periodista, tenía ideas liberales radicales; fue uno de los grandes polemistas de su tiempo, lo que le llevó a condenar deficiencias del régimen juarista. También publicó artículos literarios, críticos, históricos, políticos y biográficos, los cuales firmó con su nombre y muchos con varios seudónimos, como los que a continuación se señalan:

No. Seudónimo Motivo Publicación
1. Babolin Tomado de la Opereta Babolin de Meilhac y Halévy. El Pacto Federal (1985).
2. Belitre Colaborador imaginario, proviene del francés, pícaro, ruin, de malas costumbres.
Actor que hace ese papel
La Orquesta (1868)
3. Hilarión Nombre propio  El Pacto Federal (1885)
4. Irisarri, Feva Anagrama de sus apellidos Los mexicanos pintados por sí mismos, art. “El poetastro” (1855)
5. Persio Del poeta latino Aulus Persius Flaccus, autor de sátiras, admirado por Lucano, Quintiliano, Marcial, Quevedo y Boileau
  • La República (1885)
  • El Pacto Federal, “El domingo” (1885)
  • La Orquesta (1868)
6. El Portero
del Liceo
Variante de El Portero del Liceo Hidalgo
  • El Pacto Federal (1885)
  • El Siglo Diez y Nueve (1893-1896) 
7. Safir Anagrama perfecto de Frías; también otro nombre del corindón o zafiro, piedra preciosa
  • El Federalista de Querétaro (1846-1851)
  • El Diario del Hogar (1882) 

Seudónimos utilizados por Hilarión Frías. Fuente: María del Carmen Ruíz Castañeda, Diccionario de seudónimos, anagramas, iniciales y otros alias. Usados por escritores mexicanos y extranjeros que han publicado en México, México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas-UNAM, 2000.

 

También formó parte de varios círculos literarios, como el Liceo Hidalgo, una asociación literaria nacional del siglo XIX de la cual Francisco Zarco era su principal impulsor, y estuvo vigente de 1849 hasta 1893, cuando ya no sesionó más debido a las circunstancias imperantes en el país. En la ciudad de México, Hilarión volvió a frecuentar los círculos literarios. El reencuentro de H. Frías con su viejo círculo de amistades fue de suma importancia. En diciembre de 1867, Vicente Riva Palacio le ofreció el cargo de redactor en jefe y responsable de La Orquesta.


Portadas de EI Siglo Diez y Nueve, El Monitor Republicano y El Diario del Hogar. Fuentes: https://repositorio.unam.mx/contenidos/el-siglo-diez-y-nueve-652501?c=BDYkRD&d=false&q=*:*&i=1&v=1&t=search_0&as=0; https://repositorio.unam.mx/contenidos/el-monitor-republicano-788463?c=BZWEaY&d=false&q=*:*&i=1&v=1&t=search_0&as=0; https://relatosehistorias.mx/nuestras-historias/ideas-sobre-el-genero-femenino-en-el-siglo-xix

 

Así, H. Frías colaboró en las publicaciones periódicas más relevantes de nuestro primer siglo de vida independiente. Fue redactor en jefe de EI Siglo Diez y Nueve y La Orquesta; fue además colaborador en El Monitor Republicano, El Diario del Hogar, El Pacto Federal, El Boletín Republicano, El Federalista, La República y otras publicaciones de la época. También destacó en la publicación de diversos libros, en algunos de ellos como autor único y en otros como coautor.


Portadas de Defensa pronunciada por el C. Hilarión Frías y Soto, Juárez glorificado y la intervención y el Imperio, Los mexicanos pintados por sí mismos, y Álbum Fotográfico. Fuentes: https://www.amazon.com.mx/Defensa-Pronunciada-Hilarion-Frias-Soto/dp/1168723094; https://www.ebay.com/itm/1957-Juarez-Glorificado-y-La-Intervencion-y-el-Imperio-Hilarion-Frias-y-Soto-/353137016011?_ul=CO; https://www.buscalibre.com.mx/libro-mexicanos-pintados-por-si-mismos-los-pd/9786074015034/p/14870392; https://articulo.mercadolibre.com.mx/MLM-754201261-album-fotografico-hilarion-frias-y-soto-_JM

 

Conclusión

A partir de la segunda mitad del siglo XIX mexicano, los medios impresos fueron la tribuna perfecta para exponer debates políticos, económicos, y de forma muy relevante, ideológicos, llevadas a cabo por militares, autoridades civiles e intelectuales ilustrados, incluyendo la comunidad médica.

 

La mayoría de las publicaciones de la época divulgaban principalmente las investigaciones del momento, pero igualmente algunas denunciaban abusos y deficiencias en torno al ejercicio médico y su instrucción académica. Una de esas publicaciones fue La Independencia Médica, la cual difundía reflexiones de notables médicos nacionales. Entre los argumentos y críticas de mayor rispidez, muchos emanaron de la pluma de Hilarión Frías y Soto, quien, bajo su estilo mordaz y provocador, expuso incapacidades de las autoridades públicas. Él argumentaba que los problemas no eran en sí mismo las instituciones, sino las personas a la cabeza de las direcciones y administraciones, los responsables de las deplorables condiciones de los recintos debido a sus pésimas decisiones o a sus limitadas capacidades de dirección.

 

El vínculo entre el semanario La Independencia Médica e Hilarión Frías y Soto se explica como una plataforma que presentaba las inquietudes e intereses desde una perspectiva crítica con el objetivo de divulgar la perspectiva y búsqueda del desarrollo de la ciencia médica y de la república, avaladas tanto por su formación académica como por su experiencia en colaboraciones de ámbito político y administrativo del sector público.

 

Bibliografía

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Camarena Ocampo, Mario, y José Mariano Leyva, Diario de Campo núm. 55, México, julio-septiembre, 2009.

 

Cano, Beatriz Lucía, “Andanzas de un liberal queretano: Hilarión Frías y Soto” Historias, Revista de la Dirección de Estudios Históricos, INAH, núm. 86, México, septiembre-diciembre 2013.

 

Cano, Beatriz Lucía, Andanzas de un liberal queretano: Hilarión Frías y Soto, México, INAH, 2016.

 

Mercado, Francisco, “Hipócrates quiere ser Zenódoto… El curioso caso del Portero del Liceo Hidalgo”, Boletín de la Biblioteca Nacional, año 3, núm. 8, pp. 39-48, México, primavera 2021.

 

Rodríguez Pérez, Martha Eugenia, “Semanarios, gacetas, revistas y periódicos médicos del siglo XIX mexicano”, Boletín del Instituto de Investigaciones Bibliográficas, Nueva época, vol. II, núm. 2, México, segundo semestre de 1997, recuperado de: http://publicaciones.iib.unam.mx/index.php/boletin/article/view/614.

 

Rodríguez Pérez, Martha Eugenia, Academia Nacional de Medicina de México, notas históricas, México, Academia Nacional de Medicina de México / Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina-Facultad de Medicina-UNAM / / Permanyer. Ciudad de México, 2018.

 

Ruíz Castañeda, María del Carmen, Diccionario de seudónimos, anagramas, iniciales y otros alias. Usados por escritores mexicanos y extranjeros que han publicado en México, México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas-UNAM, 2000.

 

Sánchez Garduño, Cecilio, Fundación de los colegios de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, Colegio Civil de Querétaro, Universidad de Querétaro y Universidad Autónoma de Querétaro, México, Universidad Autónoma de Querétaro, s. f.

 


* Dirección de Estudios Históricos, INAH.

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Resumen
En este artículo la autora expone el quehacer de la comunidad médica en el México del siglo XIX, en un contexto de cambio de paradigmas; sociales, ideológicos, políticos, económicos y científicos; es a partir de la trayectoria de uno de ellos: Hilarión Frías, que nos muestra el papel de los médicos en la naciente república. Como parte de la intelectualidad liberal de la época, los médicos no sólo fueron artífices de la medicina científica, sino actores que incursionaron en la vida política, militar y en la opinión pública a través los medios impresos.

Palabras clave: Comunidad médica siglo XIX, clínica moderna, medios impresos, intelectuales, Hilarión Frías.

 

Abstract
In this article the author exposes the work of the medical community in nineteenth-century México, in a context of paradigm shift; social, ideological, political, economic and scientific; it is from the trajectory of one of them: Hilarión Frías, who shows us the role of doctors in the nascent Republic. As part of the liberal intelligentsia of the time, doctors were not only architects of scientific medicine, but actors who ventured into political, military life and public opinion through the print media.

Keywords: Nineteenth century medical community, modern clinic, print media, intellectuals, Hilarión Frías.

 

 

 

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