Volveremos a unirnos. Testimonio de don Aniceto May sobre las consecuencias de la Guerra de Castas y tejedor de hamacas de henequén

Yo tengo en mis manos el A’almaj T’aan (libro sagrado de los mayas) en manuscrito que me entregó Dionisio Itzab que él escribió a mano, está escrito en latín y en griego.*

 

Ahora nosotros compramos todo, pero antes nosotros lo producíamos y lo vendíamos todo. Nosotros comenzamos a vivir como una pareja y al final de nuestra vida quedamos como pareja, cuando los hijos se van. El A’almaj T’aan dice que la desobediencia trae castigo como la viruela negra, que eran tumores del tamaño de un limón.

 

 

En 1910 pasó la viruela negra y cuando se cumplan los tiempos en que la gente se burle de Dios, volverá la viruela negra, como está en el reglamento de Dios. Juan Bautista Vega y el general Francisco May se pusieron de acuerdo para entregar Quintana Roo a México, por eso vino la viruela en 1850. Es cuando mataron a don Perico Viturín, general de Quintana Roo de los mayas, hombre valiente. El general maya, Prudencio, llegó a matar a siete mil federales, y cerraba todos los accesos para entrar a la zona maya, antes de ser asesinado.

 

Cuando entregaron el territorio de Quintana Roo, don Florentino Cituk no estuvo de acuerdo. Él era el elegido para recibir las órdenes de Dios. Pero Juan Vega lo convenció y permitió la entrega de Quintana Roo a México. Si no, seríamos parte de Inglaterra.

 

Recuerdo la historia de la viruela negra, ellos, los mayas, recibían las órdenes de Dios en Yoactún, cerca del santo pueblo de Chumpón cuando la viruela llegó. La viruela da fiebre, la pobre gente vomitaba sangre, se le conoce en nombre maya como boox k’áak’ (tumor), existe un árbol del mismo nombre, que si preparas la corteza del árbol y es aplicada en un baño te curarás si no te mueres al instante.

 

Es muy fuerte la cólera que volverá de nuevo, los hombres de hoy no tienen orientación, ahora vivimos sin padre y sin Dios y está escrito en el A’almaj T’aan que regresarán estas enfermedades.

 

Aprendí a escribir cuando tenía 10 años. Hoy hay divorcio y antes no había cosas como ésas, antes el matrimonio era hasta la muerte, y si sabes el rezo maya te casaban; si no, no. Y si cometías alguna falta te castigaban con azotes, no con cárcel. Había mucho respeto. Cuando nos encontrábamos con alguien, nos inclinábamos y decíamos primero el nombre de Dios.

 

El amor de Dios estaba muy presente en las conversaciones de las personas, era la manera de demostrar respeto y tener una buena vida.

 

Bonifacio Novelo traicionó a sus compañeros federales, le dijo a los mayas que estaban bajo el mando de Bernardino Cen, que llenaran sus cantimploras con agua y mojaran la pólvora de los soldados que estaban bajo su propio mando. Cuando los federales quisieron defenderse no pudieron por la pólvora mojada. Siete mil federales murieron. Lo que había dicho Dios se cumplió.

 

“El mundo se quemará”, así está escrito en el A’almaj T’aan, caerán las estrellas y otros fenómenos como ése ocurrirán. La Biblia cristiana coincide en algunos textos con el A’almaj T’aan, la gente ahora vive con insultos y libertinajes, ahora nadie obedece, son como animales, no hay educación. Fui a visitar el centro ceremonial de Tixcacal Guardia para ver si sirven a Dios, pero encontré niños ahí, no saben nada, los probé y son sólo niños, sólo hacen locuras; por ejemplo: ahora hay personas que enseñan el rezo maya, pero como aprendieron mal así enseñarán a otros, mal. En la escritura maya hay puntos, cruces y símbolos que sólo unos pocos pueden entender.

 

El A'almaj T’aan está escrito en griego, hebreo y árabe. Así como empezamos así moriremos, antes éramos pareja, luego con hijos, pero al fin los hijos te dejan y eso es: alfa y omega, todo tiene un principio y un final.

 

Llegará un día difícil si vivimos como en 30 o 40 años, vivimos en pico de año, últimos años, veo difícil que el mundo llegué al 2025, está escrito que no será así. Ahora hay dolores de estómago de muchos países, todas las naciones tienen problemas y quieren pelear entre todos, se pelean entre hermanos y dicen saber mucho, cuando llegue la hora nosotros nos separaremos o alejaremos de los ts’uulo’ob y los mayas vivirán en medio del caos.

 


* Este testimonio se reproduce con la autorización de Serge Barbeau, fotógrafo y creador de la exposición y del libro Últimos testigos. La Guerra de Castas; los invitamos a conocerlo en <http://www.ultimostestigos.com/>.

Las fotografías son de Martha Latapí, quien autorizó su uso para ilustrar el presente testimonio.

 

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Yo tengo en mis manos el A’almaj T’aan (libro sagrado de los mayas) en manuscrito que me entregó Dionisio Itzab que él escribió a mano, está escrito en latín y en griego.

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