El indispensable recuerdo de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. A 80 años de su lanzamiento
ENVIADO POR EL EDITOR EL Lunes, 30/11/-0001 - 00:00:00 AMSergio Hernández Galindo*

“Yasuaki Yamashita. Tiempos de paz bajo la montaña”, Exposición en la Casa de Cultura Banamex, San Miguel de Allende, septiembre de 2025. Foto: Sergio Hernández, San Miguel de Allende, 9 de septiembre de 2025.
El genocidio que se comete en Gaza, la guerra entre Ucrania y Rusia y la situación de inestabilidad entre las grandes potencias a partir del arribo de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, han reconfigurado el imaginario sobre las bombas atómicas y sobre el peligro, latente y real, de una tercera guerra mundial. De hecho, las circunstancias actuales aceleraron el otorgamiento del premio Nobel de la Paz en 2024 a la organización japonesa Nihon Hidankyo a un año de la conmemoración de los 80 años del lanzamiento de las bombas atómicas a Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945.
Nihon Hidankyo es la Confederación de Víctimas de las bombas atómicas que se constituyó en el año de 1955. Desde ese entonces, los hibakusha (personas sobrevivientes bombardeadas por las armas atómicas), han venido luchando para solicitar al gobierno japonés atención médica adecuada e indemnizaciones por los enormes daños que les causó la guerra que inició Japón. La radiación que las bombas atómicas dejaron, han hecho que año tras año los sobrevivientes sigan muriendo y padeciendo enfermedades relacionadas con estos efectos. Ante esta situación, los hibakusha han exigido la abolición de los ensayos nucleares y la destrucción del armamento nuclear en todo el mundo. Hoy en día, además de Estados Unidos, ocho países más (Rusia, Inglaterra, Francia, Israel, India, Pakistán, China y Corea del Norte) poseen estas armas de destrucción masiva, mil veces más potentes de las de uranio y plutonio que se lanzaron sobre Japón.
Yasuaki Yamashita, quien vive en México, mantuvo en secreto sus recuerdos y vivencias como sobreviviente de la bomba atómica de Nagasaki durante 40 años. Fue hasta el año de 1995 cuando decidió compartir con estudiantes de una universidad en Querétaro su experiencia como sobreviviente de la bomba atómica. No sólo era el dolor y las terribles imágenes que vio cuando tenía seis años de edad lo que le impedía decir que era un hibakusha. También fue la discriminación de la que eran objeto los sobrevivientes, lo que le orilló a ocultar y callar su experiencia y lo que lo hizo trasladarse a México en 1968.
A partir de esa primera plática que compartió con los estudiantes, Yasuaki Yamashita sintió que la charla podría ser una forma de terapia que le ayudaría a dejar de padecer las terribles pesadillas que no lo dejaban dormir. Pero además consideró que su testimonio como sobreviviente tendría un propósito, dar a conocer el enorme sufrimiento que causaron, y pueden causar estas armas de destrucción masiva a toda la humanidad. Desde ese entonces no ha dejado de compartir su experiencia como sobreviviente de la bomba atómica en centenas de escuelas en México, Estados Unidos y en Latinoamérica; denunciando en foros de las Naciones Unidas y del gobierno mexicano el dolor que dejaron las bombas a los habitantes de Hiroshima y Nagasaki. Yasuaki dice con toda convicción: “Nadie más debe vivir y sufrir lo que nosotros padecimos”.

Conferencia en la Universidad de Guanajuato, 9 de septiembre de 2025.
En 2025 se conmemoran los 80 años de esos terribles acontecimientos, la solicitud de charlas y conferencias se incrementó de manera notable. Solo en este año, Yasuaki ha estado en Ensenada, Baja California; en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; en distintas escuelas y universidades de la Ciudad de México, de Guadalajara y San Luis Potosí; en escuelas secundarias y preparatorias de San Miguel de Allende y San Felipe, Guanajuato; en Ferias del Libro como la de Coyoacán y Puebla. Igualmente ha participado en diversos programas de radio y televisión, recordando incansablemente su experiencia y alertando del gran peligro que corre nuestro planeta al poseer los países antes mencionados estas armas de destrucción masiva. Más de cinco mil personas han asistido a las conferencias y si nos atenemos a la difusión que las mismas tienen en redes sociales, decenas de miles han escuchado su voz. En los siguientes meses Yamashita asistió a distintas presentaciones, de entre ellas a la popular Feria del Libro del Zócalo, organizada por la Brigada para Leer en Libertad.
El Fondo de Cultura Económica publicó una reedición, en el mes de agosto, del libro Hibakusha. Testimonio de Yasuaki Yamashita, con un tiraje de 15 mil ejemplares. El total de ventas alcanza ya los 50 mil ejemplares. El éxito que ha tenido el libro que forma parte de la Colección Vientos del Pueblo, se debe al compromiso de Yasuaki Yamashita para difundir su historia, pero también al esfuerzo que realiza la editorial para hacer que la lectura llegue a todos los rincones del país a precios accesibles. Con base al libro y a otros testimonios se ha montado una obra de títeres para niños, Los niños y las niñas de Papel, en el Centro Cultural del Bosque en Chapultepec. En Puebla se prepara otra obra de teatro más y en la Ciudad de México un documental sobre su vida. En San Miguel de Allende, se ha montado una exposición con su obra como impulsor de la paz, en la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Cuajimalpa y en la Universidad Anáhuac, se elaboraron sendas exposiciones sobre el holocausto causado en Hiroshima y Nagasaki.

“Exposición ¡Nunca Más! Hiroshima y Nagasaki 1945-2025”, en la Universidad Anáhuac campus Santa Fe, agosto de 2025. Foto: Sergio Hernández, Ciudad de México, 6 de agosto de 2025.
A sus 86 años de edad, Yasuaki Yamashita no se cansa de afirmar “¡Nunca más Hiroshima y Nagasaki!” Les inculca a los oyentes que su voz es muy poderosa para difundir lo que vivieron los sobrevivientes, por lo que les pide conversar con sus amigos y familias. Les recuerda que una pequeña piedra, cuando es lanzada al agua, es capaz de producir una enorme ola.

Campana de la Paz en el parque Tangamanga, San Luis Potosí, septiembre de 2025.
Foto: Sergio Hernández, San Luis Potosí, 25 de septiembre de 2025.
Los jóvenes y el público en general escuchan atentamente y en silencio la historia de Yamashita. Sin duda se identifican con él y le solicitan tomarse una foto o llevarse una firma en el libro que han comprado. De no alcanzar un ejemplar del mismo, le piden su rúbrica en un cuaderno o en cualquier papel o hasta en su camiseta. “Ya no nos queda mucho tiempo de vida”, les informa Yasuaki a los jóvenes; les advierte que cada año son menos los que, al momento de estallar las bombas, vieron morir en un instante a 70 mil personas en Hiroshima y 35 mil en Nagasaki. A los jóvenes les pide, les dice que es a ellos a quienes les corresponde luchar contra esas armas tan crueles que pueden destruir el planeta entero. Los oyentes en general se llevan en su mente y en su corazón que es el momento de actuar y tomar conciencia. “¡Gracias por su testimonio!”, le dicen una y otra vez a Yasuaki Yamashita, el hibakusha que ha echado hondas raíces en México.

Yasuaki con alumnos que asistieron a la conferencia en la Universidad de Guanajuato.
Foto: Sergio Hernández, Guanajuato, 9 de septiembre de 2025.

Yasuaki con alumnos que asistieron a la conferencia en la Universidad de Guanajuato.
Foto: Sergio Hernández, Guanajuato, 9 de septiembre de 2025.
* Dirección de Estudios Históricos-INAH.